Hace unas semanas se hizo la presentación en el Museo de Arte Popular de la Ciudad de México el proyecto “Vochol” que fue elaborado por dos familias formadas por ocho indígenas huicholes donde transformaron un Volskwagen Sedán en una obra de arte con millones de cuentas de colores, imágenes de la cultura huichol y siete meses de arduo trabajo, pero sobre todo mucha creatividad, los diseños que conforman esta obra de arte son del artesano Francisco Bautista, jefe de una de las familias huichol, el reflejo de una “profunda simbología” que los liga a su “pasado y presente” indígena, ya que hacen alusión a sus deidades como el poderoso peyote, el Dios Sol, la Diosa del Maíz, en los costados del auto por ejemplo están plasmamos el ojo de Dios, que representa la geografía del pueblo, con cinco puntos cardinales; la parte del centro representa el brote de la vida, el oriente es donde se ubica el conocimiento, la luz; en el poniente está la historia del pueblo y del individuo; el sur es donde se encuentra el conocimiento de la agricultura y al norte confluyen las distintas materias.
Cuando veo este tipo de trabajos no puedo evitar mi felicidad, ya que de todas las expresiones artísticas que existen en México esta es mi predilecta por sus colores, formas y dedicación de los artesanos mexicanos.















25/Junio/2011 en 10:40 PM
[...] I will not look cool in the least. I will look like a mega-dork. Maybe I’ll be able to proudly embrace the dorkness. Or maybe I’ll spend several months making my bike look like this Huichol Volcho: [...]